El Karma.
Un Primero
de Mayo, pero de 1,964, una pareja de treinta añeros acudió a la manifestación
en la Plaza Cívica de La Habana,- más conocida hoy como Plaza de la Revolución.
Ella, empleada del Ministerio de Justicia en Santiago de Las Vegas; el,
trabajador del Centro Telefónico existente también en la misma población.
Decidieron
iniciar su nueva vida juntos a partir de ese día, para lo cual se citaron en la
estatua del Venado, existente en el cruce de Ayestaran y 19 de Mayo. Terminada
la manifestación ambos, se reencontraron, partiendo hacia un futuro incierto.
Este
encuentro está precedido de múltiples coincidencias, casi increíbles: esas que
llamamos azar, destino, suerte, o Karma. Este, y próximos artículos narraran
sus vidas, la de sus familias, y la vivida durante la recién derrotada tiranía
batistiana.
El
Karma no es una religión, sino una manera de identificar hechos que se
corresponden con acciones y situaciones límites.
“La definición parece simple: karma proviene
del sánscrito (lengua clásica de los eruditos hindúes) y significa "acción"; sin embargo,
"en el budismo se refieren a ella como la ley de
causalidad*. El Mundo". “Karma.
(Del sánscrito karma, hecho, acción). 1. m. En
algunas religiones de la India, energía derivada de los actos que condiciona
cada una de las sucesivas reencarnaciones, hasta que se alcanza la perfección.
2. m. En otras creencias, fuerza
espiritual”. D. L. E., R. A. E. En
el uso no especializado y general es: coincidencia, destino,
predestinación, azar, etc. [El concepto de causalidad existe desde la vida común, pues es
parte de la mente humana, buscar vinculaciones o relaciones entre las cosas y
particularmente entre las acciones y sus consecuencias, como un modo de
entender el mundo y de aprender y adaptarse a él. La
noción de causalidad ha sido estudiada por los filósofos. D. L .E., R. A. E.]
Esta
historia es mucho más que la de una pareja, con sus altas y bajas imprevisibles. Incluye la realidad de un período extenso de las vivencias del pueblo
cubano. Todo
lo dicho aquí, es totalmente cierto y comprobable. Es la historia interior de una “revolución”
fracasada. Es, nada más que, la verdad verdadera: guste o no. El Karma aparece constantemente porque es el
destino, la casualidad*, el azar, el
que juega con nuestras vidas, como comprobará el amable lector. Los autores. [*Causa y efecto: La conexión necesaria
entre un fenómeno (causa) y otro que se deriva de él (efecto).]
Capítulo I: Encuentro con el pasado.
Era la tarde-noche del jueves 29
de febrero de 1,964, año bisiesto; Él había realizado un examen de
matemáticas del cual había salido muy contento: tenía la nota más alta. Era un
profesor de “los antiguos”, recto,
capacitado, que explicaba los antecedentes de los problemas matemáticos: ello
te permitía razonar mejor lo planteado. [Está es la primera señal del
Karma: ¿por qué ocurrió
ese día excepcional y no otro? No lo sé.]
Era la “escuela” de formación para estudios económicos superiores, a la que
asistía a partir de la 5 de la tarde hasta la 7 de la noche. Venía desde más de
25 km, Santiago de Las Vegas, hasta ella, situada en Ayestaran y 19 de Mayo, si
mal no recuerdo. Aunque era un
trabajador de plantas telefónicas para comunicación de larga distancia, deseaba
ampliar mi mundo. En los primeros meses del año 1,959, había matriculado
Agronomía en la Quinta de los Molinos, que había sido residencia provisional
del Generalísimo Máximo Gómez Báez, situada en Carlos III y Boyeros. Sin
embargo, en esos meses tan revueltos, había tenido que dejar de asistir.
Dicho y hecho. Allí, esa tarde, tuve el primer choque con la
realidad del pasado reciente: un señor madurito,
alto, calvo, entradito en carnes, estaba copiando descaradamente el examen ante
la vista de todos. Ninguno había actuado para impedir el fraude. Me dirigí al
Delegado del Aula para que parara ese engaño, pero no dio resultado.
Insistieron en que llamarían al alumno para, en privado, señalarle su mala
actuación. Asumo que todo quedó en “agua
de borrajas”. Veinte años más tarde, lo volví a encontrar en el
Aeropuerto Internacional “José Martí” convertido en un importante
funcionario. El Karma existe.
Al bajar la escalera que daba a
19 de Mayo, me llamó desde lo alto un conocido, - Héctor Heras-, un
joven brillante, de humilde cuna, que había conocido con su hermano Eduardo
en la lucha clandestina, alumnos ambos de la Escuela Normal para Maestros de La
Habana.
Dada su formación, trato y
relaciones, pronto lo situaron en un alto cargo de asesoría adjunto al
Presidente Urrutia. Parece que olvido de
dónde provenía porque una tarde, al ir a saludarlo, me trato de forma
incorrecta, lo que provocó que le “cantará las 40” por su soberbia. No
obstante, cuando me llamó, fui a ver qué quería decirme: “Romel, Lípiz murió; está en la funeraria de 23 y L”. Él se marchaba, yo también.
Minuto más o menos no
me hubiera enterado de la muerte de un hombre al que quería como un padre.
El Karma existe.
Graciano Lípiz me había acogido
en el seno de su familia como uno más, porque mi madre estuvo ingresada en el
Sanatorio “La Esperanza”, el hospital para tuberculosos, desde el año
1,939 hasta 1,944. Mi padre, dedicado a sus trajines sindicales, no tenía
condiciones para atendernos a mí, un hermano y una hermana. Por ello, pase por
dos asilos para niños sin hogar: uno, fue una escuela de monjas con ellos, cerca de Cuatro Caminos y el otro fue el
Centro Martiano que estaba en Cojimar, siendo el destino de mis hermanos un
hogar similar laico, perdiendo el contacto familiar.
Un día pasó una procesión
religiosa por la calle Monte. Con ellos, me puse a verla. Parece que hice algún
comentario indebido, por lo que las monjas me dieron una buena de
cocotazos. Tenía,- más o menos-, 7- 8 años. Quedó en mis recuerdos para toda la vida. Ello,
tal vez, me llevó a no ser creyente y desconfiar bastante de los curas en
general. El Karma existe.
Volviendo al velorio de Graciano
Lípiz Rodríguez quien fue, desde muy joven, un personaje único. Anécdotas sobre
él están por decenas. Traigo algunas por su singularidad y posible sentido
risible. Por ejemplo, Lípiz fue siempre delgado, alto, de nariz aguileña, muy
inteligente y buena persona. De mayor, fumaba tres o cuatro cajas de
cigarrillos al día, algún que otro puro, más café en abundancia. El cáncer de
pulmón lo mató de muy mayor. Era puro nervio.
Siendo estudiante de
bachillerato, un “abusón” se dedicó a molestarlo y tratar de
intimidarlo. Graciano no podía enfrentarse a él de “tú por tú”, puesto que el tipo era mucho más fuerte, alto y de más
peso. Por tanto, comenzó a prepararse como boxeador aficionado de peso ligero.
Cuando estuvo listo, desafió al sujeto a un combate donde lo hizo quedar en
ridículo. Tan bien le fue, que le propusieron continuase en el boxeo de manera
profesional, lo que no aceptó.
Fue excelente espadachín y
jugador de ajedrez. Al comenzar sus estudios de bachiller inevitablemente se
mezcló en la lucha política nacional contra el Presidente Gerardo Machado
Morales, cuyo primer período puede considerarse progresivo y el segundo una tiranía
caribeña más. Graciano aprendió oratoria, arte que debieran conocer todos los
luchadores sociales pues con ella, se mueven “las masas” en el sentido
que quiera el orador.
Dejaré para un próximo capítulo “Quienes
somos, o fuimos” algunas anécdotas sobre este “padre” postizo.
Hicimos un aparte para recordar
nuestro tiempo de pequeños: yo con ocho
o nueve años, ella con diez u
once. Inevitablemente evocamos nuestra época de niños: aún me chupaba el dedo y ella se burlaba
continuamente de mí.
Un 20 de mayo de 1,944 cambiaba
el gobierno de la República; dejaba el poder el general Fulgencio Batista
Zaldívar: lo transfería al Dr. Ramón Grau San Martín. Cuando comenzó a
escucharse el Himno Nacional, los hijos de Lípiz, que estaban conmigo, llevaron
la mano a la frente o al corazón, en saludo muy poco marcial.
Tenía el pulgar en la boca y, sin
sacarlo de ella, estiré la mano hacia la frente, lo que en ellos provocó gran risa y a mí, una furia
incontrolable, lo que me dio por arrojar a Yskra un tornillo de banco
carpintero, que no le dio por su rápida reacción. ¿Lo digo? Sí, el Karma
existe porque pude haberla matado y otra serían la historia y muchas
vidas.
Como está, otras similares: yo
era parte de la familia, pero
no del todo. Por la
tarde, cuando Graciano regresaba a casa, terminada su labor de profesor en la
Escuela Técnica Industrial de Rancho Boyeros, los niños corrían hacia él, lo
abrazaban y acompañaban hacia la vivienda. Yo me quedaba detrás, sin atreverme,
pero deseando con todas mis fuerzas, correr también y abrazar a “mi
padre”. Nunca llegue a unirme al grupo de chiquillos y eso me dolía
mucho.
Cuando nos cansamos de conversar
y recordar, decidimos salir a respirar aire fresco, tomar algún café y regresar
más despiertos. Bajamos, tomamos el café, decidiendo irnos al muro del Malecón
un rato. Nos sentamos allí tranquilos. No había viento ni frío, en ese final
del febrero caribeño, por lo que reanudamos la conversación.
De una forma u otra, en algún momento, ella me preguntó sí era feliz:
me quedé pensando en la pregunta y en la respuesta que debía dar. Si no hubiera preguntado, también otra sería la historia,
porque yo, siempre la había querido, pero no sabía decirlo cuando éramos muy
jóvenes.
En esos momentos Graciano y la
familia estaban en situación económica crítica, debido a que fue cesanteado
como profesor del Instituto Industrial de Rancho Boyeros, donde impartía clases.
La causa fue un tenso encuentro con el Ministro de Educación, Aureliano Sánchez
Arango, con los profesores, a los que ofendió gravemente, “al calificar a
los profesores de “animales”, no profesores.
Lípiz,- como siempre-, no quedó
callado, respondió: “Si nosotros fuéramos animales, UD. sería el buey*
conductor.” Por ello es que Yskra y yo, repartíamos la leche
que obteníamos de repartir la leche de Chiquitica, la vaquita que
Graciano había adquirido, a cambio de una máquina de escribir. [*En Cuba se
llama buey al toro castrado, que se torna animal pacífico. El doble sentido de
lo dicho por Graciano estaba muy claro.]
Hasta aquí, el presente capítulo.
La respuesta que di, sobre mi felicidad, la conocerán en capítulos
siguientes donde se tratará sobre el antes y el después del año 1959. Autores:
Yskra Lípiz García, Romel Hijarrubia Zell.
2. SOCIALES:
EE.UU. impone fuertes sanciones a jueces de la Corte Penal
Internacional. Historia de thedailydigest.com El castigo de Trump©The Daily Digest. En 2,025, la administración de Trump
implementó sanciones contra varios jueces y fiscales de la Corte Penal
Internacional (CPI) en La Haya, alegando que sus investigaciones y decisiones
comprometían los intereses de la Casa Blanca. [¡¡¡Ver para creer!!!]
"El poder corrompe, y el
poder absoluto corrompe absolutamente". Esta frase es una cita
atribuida a Lord Acton, un historiador y político británico del siglo XIX. [Corromper: transitivo. Echar a perder,
depravar, dañar, pudrir. U. t. c. pro nominal. RAE.
¿Cuál es la diferencia entre Dictador y Tirano? El dictador es electo por los hombres con
derecho al voto, por un período limitado de tiempo. Al término del cual puede
ser reelecto o retirarse a su hogar. Mientras este como Dictador, es la
autoridad máxima, porque se enfrenta a una guerra civil o invasión externa. Si
comete errores graves, puede ser juzgado por los mismos. Le ofrezco un ejemplo
histórico real:
“Lucio Quincio Cincinato (en lat., Lucius
Quinctius Cincinnatus) (519 a. C.-430 a. C.) fue
un patricio, cónsul, general y
posteriormente dictador romano durante un breve periodo por
orden del senado. Catón
el Viejo y otros republicanos romanos hicieron de él un arquetipo de
rectitud, honradez, integridad y otras virtudes romanas, como frugalidad
rústica y falta de ambición personal, virtudes que supo combinar con una
capacidad estratégica militar y legislativa notables.
Dos años después, en 458 a. C., de
nuevo fue llamado por el Senado, para salvar al ejército romano y a Roma de la invasión por los ecuos y volscos, para lo
cual le otorgó poderes absolutos y lo nombró dictador. Se cuenta
que Cincinato estaba con las manos en el arado cuando se le hizo llegar el
requerimiento. Tras conseguir la victoria sobre los invasores en dieciséis días
rechazó todos los honores
Sobrevinieron malas noticias: uno de los
cónsules romanos era de una incompetencia militar increíble.
Desesperados, los romanos sólo vieron una
solución: concentrar todos los poderes en manos de un solo hombre. Y eligieron
a Cincinato, un patricio que había adquirido fama como cónsul por su valor y su
talento político. Cuando los enviados del senado llegaron a la pequeña granja
que Cincinato poseía al otro lado del Tíber para comunicarle el resultado de la
votación, el antiguo cónsul estaba arando su campo.
A la mañana siguiente se presentó en el Foro
con toga de dictador con orla de púrpura y llamó a todos los romanos, a
todos los ciudadanos a las armas. Los encuadró en legiones y se puso al frente
de las tropas. A medianoche, el ejército romano llegó al campo de los ecuos y,
amparado por la oscuridad, rodeó al enemigo y erigió una empalizada a lo largo
de sus líneas. Terminado casi el trabajo, Cincinato ordenó a los suyos que
profirieran gritos de guerra. Los compatriotas romanos que estaban cercados por
el enemigo se animaron y se lanzaron al ataque; y con sus fortificaciones ya
terminadas, el dictador los secundó. Los ecuos, cogidos entre dos fuegos,
pidieron la paz. Cincinato les permitió marchar libres a condición de
rendir las armas y entregar los jefes a los romanos. Cumplida su misión, el dictador
se despojó de la toga orlada de púrpura, transcurridos apenas seis días, y
aunque aún podía prolongar el poder durante seis meses, se reintegró a su
arado. En adelante, Cincinato constituyó un símbolo del espíritu cívico de los
romanos”. Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Cincinato
El Tirano: Aunque la República tenía
la figura del "dictador" como un cargo temporal y legal para
emergencias, el término "tirano" en la historia romana se asocia
principalmente con emperadores de la época imperial que abusaron del poder
absoluto. [1,
2] El
Tirano toma el poder, no es electo para él. No admite límites, pudiendo haber
sido un buen Dictador. La degradación de Dictador a Tirano es bastante
frecuente, incluso en nuestra Sociedad actual. Más de un ejemplo existe en
estos momentos.
Próxima edición: cuando la salud lo permita.
Mangoconarroz, https://mangoconarroz.blogspot.com/ - Boletín Informativo Internacional,- es parte de una trilogía de blogs, cada uno con un objetivo y
contenido diferente: éste evita los comentarios políticos partidistas: se
centra en recopilar información interesante de Ciencia y Técnica, Social,
Alimentaria de diferentes fuentes, así como temas actuales de salud.
Se publica,
preferentemente, dos viernes de cada mes.
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de lucro. No percibimos ingresos por ellos. Para facilitar que conozcas la información que te
ofrecemos, ampliamos el texto de la misma, hasta donde podemos, razonablemente,
para un blog cultural.
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y subrayados son del Editor. El sentido de (…) y de… es indicar que se
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